martes, 10 de abril de 2012

Detectives, espías y agentes de la ley: Mortadelo y Filemón Año Cero, 1958

Esto se iba a titular "El caso de los Señores Pequeñitos..."

 


Un  interesantísimo artículo publicado en la Maginoteca, así como los comentarios publicados en el Foro de la TIA, me han llevado a acometer otra incursión en este tema. Y menuda pedazo de incursión que me está quedando. Quería hablar brevemente sobre una teoría que tengo que llamo "El caso de los señores pequeñitos y al final se me ha ido de madre la cosa... Teniendo en cuenta los aportes recibidos leyendo las dos fuentes citadas, voy a abundar en este tema recalando en el estilístico. Y es que, señores, uno que ahora esto escribe, antaño dibujó. Así que el aspecto artístico me es más fácilmente comentable (lo que no implica fiabilidad, sino opinión) que el histórico, que requiere una gran cantidad de tiempo para contrastar datos. ¡Ya quisiera yo tener la facilidad de el Señor Ogro para estas lides! Lo cual no es óbice para el aporte de fechas, pues el Miajilla cuando se pone… se pone.
Lo malo para lo que voy a decir ahora es que solo dispongo para afirmar esto de mi memoria. Del recuerdo de haber visto en algún Saló del Comic de Barcelona expuestos originales de Mortadelo y Filemón. Pero del recuerdo a la total verosimilitud… Es lo referente a esos recuadritos con números y letras en las páginas de M y F y de otros personajes de Ibáñez, que comenzaron a aparecer durante la época del inicio de las historietas largas. Es muy interesante el apunte del híbrido entre historietas largas y cortas, o cortas con voluntad de ser largas, los denominados “seriales”.  Según se apunta en la Imaginoteca:
Estas historietas de Agencia de Información se dividen en dos, sin contar los refritos en Tio Vivo: historietas cortas pero, sobre todo, cortas con voluntad de ser largas, lo que Miguel Fernández Soto, el primer gran estudioso de Mortadelo y Filemón, denomina "seriales". La estructura es de 2 páginas, subdivididas en medias páginas con letras consecutivas A, B, C y D, precedidas del número del episodio (1A, 1B, 1C, 1D, para el primero). Y es lo mismo para las historietas de Sacarino o de Pepe Gotera y Otilio. Un híbrido entre historieta corta y larga.
¿Por qué ese híbrido? Tal vez para acostumbrar poco a poco a un lector que lleva décadas con historietas de una página, sin continuidad, y sin continuidad alguna. Sorprende que la Editorial Bruguera, o cualquiera otra, fuera tan cuidadosa.
En contra he de señalar que las historietas largas sin continuidad clara no episódica, o sea, prácticamente todas excepto El Sulfato Atómico, Valor y Al toro y El caso del Bacalao (primera parte) llevan esos recuadritos, si bien la numeración indica el número de página y las letras se limitan a ser la A y la B. Lo que creo es que indican planchas. Y aquí entra en juego un apunte sobre la escasez del papel, que también se menciona en este artículo maginotéquico. Me empuja a pensar esto tanto el detalle en el dibujo como la variación en el tamaño de los personajes. Pero no solo el tamaño; es lógico que sea más grande un personaje en una página de 5 filas de viñetas que uno en una página de 6. Son más bien las proporciones. Y lo que igual es más peregrino, pero puede ser una pista definitiva: el tamaño de las letras.

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Vamos a explicarnos en condiciones. Lo habitual en los tebeos de Bruguera, al menos en lo que se refiere a sus historietas de humor y en números ordinarios, fue siempre la entrega de una página. Excepcionalmente se daban entregas de dos páginas, aunque quizás deberíamos referirnos a la página doble. Lo curioso de estas páginas dobles era, aparte de publicarse en el encarte central, que la historieta tenía una continuidad de lectura a lo largo de  las dos páginas. Tenemos ejemplos en estas páginas de La Familia Pepe o de Don Pío. Aunque Ibáñez ya tenía experiencia en este campo al haber hecho sus pinitos en La Risa y Paseo Infantil en este formato. 
Don Pío, de Peñarroya, en Pulgarcito nº 1143

La familia Pepe, de Iranzo
Kokolo en La Risa nº 106 (imagen sacada de El Rincón de Mortadelón)

Kokolo en el almanaque de La Risa para 1957 (imagen sacada de El Rincón de Mortadelón)

El Tío Tranca, Paseo Infantil nº 43

Historieta en La Risa nº 84 (Imagen sacada de El Rincón de Taula)

La Familia Repollinoen La Risa nº 116  (Imagen sacada de La página No Oficial de Mortadelo y Fiemón)

Mención aparte merecen las historietas con dibujo no humorístico, que por convención llamaremos realista, como El Inspector Dan o El Capitán Trueno. Su forma natural de publicación era el cuadernillo apaisado, como en la colección Dan (que incluía también las aventuras de El Cachorro, del mismo Iranzo de La Familia Pepe), e igual este formato influyó en cómo se publicaban en el Pulgarcito inicialmente, y tuvieron influencia en las historietas de humor a doble página publicadas entonces, que como podemos ver, eran a única página pero más anchas…

Página doble de El Capitán Trueno aparecida en en Pulgarcito nº 1400 de Marzo de 1958
El Inspetor Dan compartiendo página doble con la primera aparición del Capitán Trueno en Pulgarcito nº 1317

Ejemplo de cuadernillo apaisado de El Capitán Trueno
 Lo que pasa es que hasta aquí quería explicar algo... que cuando Ibáñez comenzó a hacer eso con Mortadelo y Filemón (y con Pepe Gotera y Otilio) es posible que el dibujar en ese formato apaisado le permitiera menos libertad, menos espacio, por algo tansimple como el tamaño del papel, y que por eso tuvo una temporada en que sus personajes eran muy pequeñitos, pero me temo que al final explicaré esto cuando llegue a esa época, cuando quiera que llegue. O sea, que esto se ha convertido en un repaso a la carrera de Don Francisco Ibáñez Talavera, al menos hasta que de con el meollo al que iba, El caso de los Señores pequeñitos. Permanezcan atentos, que va para largo. De momento comienzo cambiando el título al artículo, y en este encabezado se queda el que tenía originalmente. ¿Quén me mandaría a mi?
A lo hecho pecho. Sigamos...

 

1958, el nacimiento


Mortadelo y Filemón comenzaron publicándose en una única página, como era lo normal entonces.  Tenemos a los dos detectives como fueron diseñados en un principio, con Filemón como  émulo de Sherlock Holmes y una mandíbula prominente que desaparecerá dejando lugar a su clásica cabeza de huevo; y Mortadelo como familiar cercano en aspecto del Fúlmine de Divito, con una expresión de atolondramiento que contrastará con el personaje dinámico que conocimos posteriormente. La evolución gráfica de las primeras historietas es lenta, aunque comparativamente más rápida que en años posteriores, y poco a poco veremos cómo Ibáñez va abandonado su primigenio estilo, el de La Risa.  El primer cambio advertido ocurre en del vestuario filemonesco, que se hace menos holmesiano y mas paisano; perderá el  sombrero de cazador de gamos desde la primera historieta dibujada, que no publicada, y que apostaría a que es la que podemos ver en el nº 1404 de Pulgarcito (ese sombreo holmesiano nunca se menciona en la obra de Doyle sino que se trata de un añadido del ilustrador de The Strand Magazine, Sidney Paget) sustituyéndole por uno más adecuado a la época, que finalmente terminará desapareciendo, así como el gabán, que sustituirá por una chaqueta que parece de tweed o lanilla; también veremos como la corbata inicial terminará siendo la clásica e imprescindible pajarita, tan icónica de este personaje como sus dos pelos. La chaqueta se simplificará (dejará de tener todas esas rayitas que la hacen parecer de lanilla) y tenderá a la desaparición, pero mucho tiempo después, cuando Filemón vaya por la calle en mangas de camisa y con pajarita vistiendo un pantalón rojo; vamos, el no va más del buen gusto, todo un Beau Brummel. Mortadelo por su parte irá avispándose en aspecto y en carácter, y abandonará definitivamente el sombrero del que saca sus disfraces, pasando a lucirlos como por ensalmo. Del paraguas digamos que debió de olvidarlo en algún sitio, como corresponde a las leyes paragüeras. Como curiosidad señalar que en Can Can, en su primer número de Febrero de 1958, debutó otro personaje de Ibáñez, Don Adelfo, un pequeño y barbado personaje al modo Schmidtiano que también portaba a todas horas un paraguas similar al de Mortadelo y que trataba de ejercer una labor de celestinaje que nunca acababa bien.

Ilústración de Holmes y Watson en The Strand Magazine

Fúlmine
La segunda página publicada de Mortadelo y Filemón, que la primera ya la tenemos muy vista, Pulgarcito nº 1395 del 27 de Enero de 1958. Filemón se disfraza.
No es la primera publicada, pero si no es la primera dibujada, se le acerca mucho, en Pulgarcito nº 1404 del 31 de Marzo de 1958
La primera portada protagonizada por Mortadelo y Filemón en el Pulgarcito nº 1405 del 7 de Abril de 1958
La primera contraportada protagonizada de Mortadelo y Filemón en el Pulgarcito nº 1402 del 17 de Marzo de 1958, lo que supone que esta es la primera historieta publicada en color
Primera entrega de Don Adelfo en Can Can nº 0, 3 de febrero de 1958

Durante todo el año 1958 veremos a estos primitivos Mortadelo y Filemón haciéndose hueco entre los demás personajes de Pulgarcito. No hay que olvidar que Ibáñez entraba en Bruguera para tapar el hueco dejado por los "disidentes" que se fueron a fundar el Tio Vivo, por lo que los jerifaltes de la casa del gato negro echaron mano a dibujantes de la competencia, como era el caso de Ibáñez y de Raf, que venían de La Risa. Así, junto a esporádicas historietas, bien reeditadas o inéditas de aquellos que habían dejado la Editorial, como El Reporter Tribulete de Cifré, Don Pío de Peñarroya, Zipi y Zape, Carpanta o Petra de Escobar quedaban aquellos que permanecieron a bordo, como Vázquez con La Hermanas Gilda, Jorge con DoñaUrraca y Don Pancho  o Nadal con Pascual, criado Leal. Aparecía la savia nueva, y Raf publicaba a Doña Lío Portapartes y una tira, Rebrútez, Segura a RigobertoPicaporte, Schmidt con Troglodito, El doctor Cataplasma y Sófocles y BlasSanchís con Margarito Celemín, vendedor muy pillín, cuyo dibujo en esa época es más avanzado estilísticamente que el de Ibáñez, y que ya sabemos que posteriormente se dedicaría a dirigir un equipo que crearía historietas apócrifas (o sea, chímpicas) de éste y de Vázquez. Además, las secciones habituales (Dígame Vd, una especie de acertijos, curiosidades ilustradas con "Aunque le cueste creerlo" o ¿Que sabe usted de...?, Ases del Deporte y En Serio... y en Broma) y como no, El Capitán Trueno de Mora y Ambrós.

Portada del número de Pulgarcito nº 1394 en que se publicó la primera historieta de Mortadelo y Filemón, con Carpanta de Escobar, uno de los disidentes

Del mismo número, así como las sucesivas, Margarito Celemín, un vendedor muy pillím de Sanchís, futuro chimpa de Ibáñez

Rigoberto Picaporte, de Robert Segura firmando con su nombre al completo

Doña Urraca de Jorge

Otra vez Escobar, con Zipi y Zape

Vázquez y Las Hermanas Gilda

Secciones divulgativas

Una vez mas, Escobar. Esta vez con Petra

Ángel Nadal y Pascual, criado leal


Raf, compañero de Ibáñez en La Risa y en Pulgarcito, con una primitiva Doña Lío Portapartes, que aquí llevaba la coletilla en rima "señora con malas artes", y con bastante peor carácter que la que conocimos posteriormente


Más secciones divulgativas, incluyendo el "En Serio... y en broma"

El Doctor Cataplasma de Schmidt
Tira vertical de Sófocles de Schmidt y a 2/3 Don Pancho, de Jorge. Chistes de Gin, Jorge, un jovencísimo Gosset y del recientemente fallecido Muntañola

Margarito Celemín de Blas Sanchís
Contraportada con Troglodito, de Schmidt


El Capitán Trueno en las páginas centrales, nº 1407

Además, series que no llegaron a cuajar como Fulgencio Carburador, un Chófer de lo mejor, de Jordi Buxadé i Tonijuan. Con Pelusa y Clavicordio de Serna Ramos se reeditaban historietas ya publicadas años atrás en la primera época de Súper Pulgarcito del dibujante al que conoceríamos muchos años más tarde con el pseudónimo Jiaser y dibujando a sus famosos Pepe Trola, Cucaracho, Maff y Osso...

Añadir leyenda

Pilusa y Clavicordio, de Serna Ramos, en los nº 1409 y 1421

Primera página de Fulgencio Carburador, nº 1416
Además de los chistes dibujados para Pulgarcito por Ibáñez, este crearía en el nº 1418, a La familia Trapisonda, un grupito que es la monda donde caricaturizaba el entorno familiar, centrándose en Pancracio (émulo de Rosendo Cebolleta). A partir de 1959, la serie abandonaría Pulgarcito para publicarse en 1959 en Ven y Ven, Suplemento de Historietas de ElDDT (que no era sino la continuación de la primera) y Selecciones de Humor de El DDT para pasar a partir de 196 a El Capitán Trueno Extra, donde permanecería hasta 1968 capitaneando la mayoría de las contraportadas, tras lo que pasaría a Bravo y luego a una sucesión de continuas reediciones en otras cabeceras. Este periplo comenzó cuando aparecieron los primeros problemas con la censura, pues según el tantas veces nombrado en este blojjj Decreto del 24 de junio de 1955, se debía  evitar "toda desviación del humorismo hacia la ridiculización de la autoridad de los padres, de la santidad de la familia y del hogar".  Y lo cierto es que a este bombero (con antiparras) y luego oficinista de múltiples jefes, no le tenía respeto ni Atila (sobre todo Atila), el terrible can precursor de tantos perros que más tarde harían algún capítulo imposible (y alguna aventura larga) a los futuros agentes de la TIA. Así que lo que al principio era un entorno familiar normal, aunque no apto para la censura acabaría siendo un embrollo familiar digno del más retorcido de los culebrones. Una familia compuesta por un matrimonio, un hijo y su primo, sobrino de la esposa, que había llegado desde Oxford según descubriríamos dos años más tarde en una historieta publicada en el nº 31 de Capitán Trueno Extra, y que seguramente sería la primera en ser dibujada de esta serie, donde Sabihondín demostraba habilidad con las artes marciales, a las que se haría referencia en la última viñeta de la primera página publicada, para distraer a la censura hacía que  pasara el matrimonio a ser hermanos y los primos a seguir siéndolo, pero el que antes era hijo (y que de vez en cuando se la escaparía un Mamá refiriéndose a la que ya se suponía su Tía) sería sobrino de los dos hermanos, lo que podría hacer pensar en dos niños abandonados por sendos padres y además hermanos entre si y de Leonor y Pancracio, que siendo hermanos el uno de la otra y viceversa, adoptaban un falso entorno familiar tipo padre-madre para criar dentro de la normalidad requerida por la familia católica para la educación de los vástagos. 

Chistes de Ibáñez en Pulgarcito nº 1416. Debajo, un anuncio de Cola Cao de Blas Sanchís
Más chistes de Ibáñez en el nº 1417. Debajo anuncio de la próxima aparición de La Familia Trapisonda
Posiblemente la primera página dibujada, aparecida en el Capitán Trueno Extra nº 31
7 de Julio de 1958, la primera página publicada de La Familia Trapisonda en el nº 1418


Páginas siguientes en los nº 1419 y 1420

 Entre los números 1422 y 1423 de Pulgarcito, Ibáñez prueba suerte. Sustituyendo a Pituca y su perro de Escobar, que vemos en un ratito, en la mitad superior de la segunda parte de las páginas de “En serio… y en broma”, se publican dos únicas entregas de la serie (por llamarla de alguna manera) Felisa y Colás, dos historietas que transcurren en un entorno rural, tan extraño en Bruguera, que se anticipan tres años al más famoso pueblerino bruguérico, Agamenón. Ibáñez revisitará posteriormente estos lares rupestres junto a su inseparable pareja de inseparables agentes… de momento detectives, dejando siempre a la altura del betún a los habitantes del pueblo visitado, retratándoles siempre de un manera que dejará a los paisanos de los monólogos de Gila sobre su pueblo como verdaderos gentlemen. 

En este caso, estas historietas narran, con un estilo de dibujo que parece algo primitivo respecto a la evolución gráfica del dibujante, las pretensiones  de una mujer, Felisa, y la atolondrada manera de satisfacerlas de su novio, después marido, Colás. En la primera entrega veremos como Colás es algo borrico, pero al menos sabe leer, aunque haya confundido la materia a estudiar. Conjeturo que son novios por eso tan típico de sacar a la muchacha al baile, y por el detalle en que se ve a Colás partiendo previamente a procurar cumplir el encargo apartándose de Felisa. Es la segunda entrega la que me escama. Fijándose en la firma, ya vemos que no es la habitual, y da la impresión de tratarse de una página que Ibáñez tuviera guardada, y que tratando de probar suerte, la mostrara en la redacción. Posiblemente le dieran una oportunidad si dibujaba al menos otra, que sería la primera en ser publicada, y donde se aprecia mayor soltura en el dibujo, más dinamismo. Esta segunda historieta, sin desmerecer de la primera, muy bien podría estar retocada, pero cuanto más la miro menos convencido estoy de esta teoría, que se basa en un primer vistazo y esa inusual firma. Aquí vemos como, quizás cubriéndose de posibles e irracionales reacciones de la censura, Ibáñez insinúa mediante una indirecta en la tercera viñeta, que la pareja está casada, sancionando con tan sagrado sacramento futuras (y ya sabemos que frustradas) historias que podrían complicarse de no existir el vínculo matrimonial. La posible explicación a la corta duración de estos personajes, en breve.


Felisa y Colás en el nº 1422 de Pulgarcito

Última entrega en el nº 1423

A lo largo de aquel año veríamos series de breve duración en Pulgarcito, como El Tendero Sisebuto y su aprendiz que es un bruto, atribuida en algunos sitios a Pedro García Lorente, pero que podemos ver que aparece firmada por Antonio García. He descartado Antonio García Iranzo, el de La Familia Pepe y El Cachorro, tanto por la firma (este firmaba Iranzo, no había razón para cambiarla) como por el estilo, claramente distinto. Así que todo lleva hacia otro Antonio García especializado en historietas de corte realista, en los géneros histórico y de aventuras, Antonio García Bartolomé, del que podríamos afirmar que es la autoría aunque sea basándonos en la firma. Antonio García Comenzó su carrera en Bruguera a mediados de 1950. Entre sus primeros cómics encontramos "La Familia Poony “y “El Capitán Tormenta” publicadas en  La Risa. Como tantos dibujantes españoles casi desconocidos dentro de nuestras fronteras, trabajó sobre todo para el mercado externo a través de agencias. Dibujó Morgyn the Mighty” en The Wizard para el mercado británico, Madame Átomospara la editorial francesa Arédit, e historias de terror (Gespenster Geschichten) para Bastei Verlag en Alemania. En España le vimos además en Pulgarcito ilustrando alguna entrega de la sección “Aunque le cueste creerlo”,  ilustrando alguno de aquellos libritos de la colección Historias Selección o con la serie “La brigada Fantástica, que se publicó en la fugaz revista Sacarino.

La firma ampliada, sacada de Tebeosfera

La Familia Poony en La Risa, del Foro Manga Classics (¿Santxe, Calros?)

Pulgarcito nº 1418
1419

1422
La Brigada Fantástica en Sacarino

Super Ases, cortesía de Historietistas Españoles de la A a la Z

Historieta en el Almanaque de La Risa para 1956 gentileza de Tebeístas

Ilustraciones en "Aunque le cueste creerlo en el nº 1348 de Pulgarcito



Libro de la Colección Historias Selección con portada de Antonio Bernal Romero e ilustraciones de Antonio García
En Sissi suplemento novelas gráficas nº 38


Otro de los libros ilustrados por Antonio García, en este caso en una edición más clásica; la portada de Antonio Bernal
Portada interior

Ilustraciones interiores de Antonio García



A lo largo de 1958, el devenir de Mortadelo y Filemón se daba a base de entregas de una sola página siguiendo el habitual esquema brugueriano de chiste final basado en equívoco o chasco, aunque Ibáñez, poco a poco, iba ganando sentido del slapstick y proponía gags intermedios, una de las bases d su éxito y ruptura con estos cánones de Bruguera (junto a Vázquez). En estas primeras historietas, Filemón parece perennemente malhumorado, y Mortadelo no sale de su atontamiento, debido a esa expresión adormilada. De hecho parece que Ibáñez aún está buscando su lugar, pues la gama de expresiones no es muy amplia. Para avanzar estilísticamente tendrá que recurrir, quien sabe si motu proprio o por consejo editorial, a seguir a aquel que se ha hecho el amo del cotarro, beneficiándose de la marcha de los 5 grandes, pero por supuesto, por méritos propios. Vázquez, al que Ibáñez admira, es el autor más popular del momento, y ejerce de oficioso jefe de dibujantes, aconsejando y corrigiendo a los aspirantes. La mimetización del estilo de Ibáñez con el de Vázquez ayudará al catalán a encontrar su propio camino, pero de momento éste será lento.

Confusion de identidades con el hermano gemelo malvado de Filemón, Pulgarcito nº 1397, Febrero de 1958

Confusión extraterrestre en el nº 1398

Labores detectivescas malogradas por confusión al espiar conversaciones fuera de contexto en el nº 1400

Mortadelo se disfraza de Filemón. Gag con el estado de ánimo alterado al leer, en Pulgarcito nº 1401, 10 de Marzo de 1958

Típica confusión de fotos, nº 1403

Mientras tanto, en Pulgarcito se seguían publicando historietas de los autores que abandonaron el redil, y ya por entonces se tenía esa costumbre de la reedición, que tan barata les salía. Podemos ver los ejemplos de El Repórter Tribulete, de Cifré. En las dos portadas, que además servían de reclamo, pues el personaje de Cifré gozaba de una tremenda popularidad,  está claro que se aprovechan un par de entregas recientes que no habían llegado a publicarse, mientras que en el tercer ejemplo se recurre a reeditar una historieta más antigua. Lo mismo ocurre con los ejemplos expuestos de La familia Pepe, Carpanta y Don Pío.


Portada del nº 1406, Abril de 1958

Portada del nº 1411, Mayo de 1958

Historieta reeditada en el nº 1412, 26 de Mayo de 1958, por estilo de dibujo se adivina que fué publicada originalmente antes de 1952

Reedición de La Familia Pepe, de Iranzo, en el nº 1407. publicada originalmente a principios de la década.

Carpanta en el nº 1416, reeditado de una historieta, por el estilo dibujada en 1954 (posiblemente una portada, por lo que se remonta y se aprovecha el espacio dejado para la cabecera para trasladarlo debajo e incluir publicidad)

Reedición de Don Pío en el nº 1418 de Pulgarcito. Benita es morena, lo que nos lleva al menos a 1952 como tarde en la fecha de publicación original

Y el curioso caso de Pituca y su Perro, de Escobar. En 1958 comenzaron a volver al redil los dibujantes descarriados, y todo parecería indicar que Escobar fue de los primeros. El resto comenzaría a publicar regularmente en la segunda mitad de 1958. En el caso de Escobar, esta breve serie a media página, que en algún caso tuvo un título alternativo como vemos, parece muy temprana (marzo de 1958) respecto a las fechas en que regresaron los fugitivos del Tio Vivo (a mediados de agosto de aquel año). Posiblemente se tratara de una serie que no acabó de convencer al señor González y que acabó en algún cajón. El hecho de no tener el título bien definido (ni siquiera en la grafía del mismo) puede indicar que las historietas, publicadas a media página dentro de la sección “En serio… y en broma” eran ina muestra que no cuajó en su momento, pero que terminaron publicándose, bien para rellenar huecos, con el añadido del reclamo del autor, bien para aprovechar ese mismo reclamo y pinchar a los disidentes del Tio Vivo. La primera historieta fue publicada en el nº 1402, y se titulaba Pituca va de compras. Anteriormente, ese espacio había estado ocupado por una serie llamada “Tu también serás un As”, en la que se daban consejos ilustrados sobre la manera de jugar bien al balompié, presuntamente procedentes de John L. Mortimer un ex internacional de fútbol del que no se menciona su procedencia y que por más que he tratado de saber quién es, no ha habido manera, a pesar de esta supuesta internacionalidad que en algún sitio ha de dejar datos, porque de tebeos, pocos somos, pero de fútbol…
Tu tambien serás un As, del ¿Imaginario? John L. Mortimer en el nº 1400 de Pulgarcito

La siguiente entrega no se publicó hasta 3 meses más tarde. El espacio hasta entonces fue rellenado por la sección Ases del Deporte, en la que se entrevistaba a un futbolista (salieron Gento, Kopa o Di Stefano, mencionando sólo los que me suenan) y se le caricaturizaba, al tiempo que se reproducía su autógrafo dedicado a los lectores de Pulgarcito. La entrevista y el dibujo estaban hechos por Ramón Crespo, un dibujante santanderino nacido el 13 de Abril de 1935 que a causa de la Guerra Civil emigró con su familia a Menorca. Concluida esta se trasladó a Barcelona, donde decidió que quería ser periodista y dibujante, a  los 18 años colaboró en la Editorial Bruguera con esta sección. Posteriormente su carrera iría por otros derroteros alejados del muindo del tebeo y más relacionados con la música y el marketing. Actualmente (información del año pasado, sin actualizar) reside en la madrileña localidad de Las Rozas y, ya jubilado se dedica a la pintura de tipo abstracto, con estilo que podríamos calificar de expresionismo cubista o picassiano, dadas las claras influencias del genio malagueño.
Ases del Deporte dedicado a Di Stefano en el nº 1422 de Pulgarcito

Pintura de Ramón Crespo


Pituca y su perro, o cual quiera que fuera su título, se publicó ininterrumpidamente hasta el nº 1421 de Pulgarcito, y os dejo unas muestras de la página entera. Si queréis verlos todos, aparecen en El Foro de la TIA. En los nº 1422 y 1423, ya hemos visto que salían Felisa y Colás, y en el nº 1424… no adelantemos acontecimientos.


1413

1414. Cambio de título
La primera, en el 1402

1417

1418

1419

1420


Ya hemos visto la historieta del nº 1404, en la que Filemón aparece vestido como Sherlock Holmes y que sospechamos que pueda ser la primera, y la del 1405, la primera portada. Aunque es difícil decirlo debido a la inveterada costumbre brugueriana de publicar las entregas que les entregaban los  dibujantes sin orden ni concierto, casi me atrevería a afirmar que con esa portada se terminó de publicar toda una serie de entregas de Ibáñez. En el nº 1406 no se publicó historieta de Mortadelo y Filemón, y en el 1407 y sucesivos podemos observar un cambio. Filemón ya no lleva corbata, sino que luce su típica e inseparable pajarita. El argumento está basado en el cliché de “conversación sospechosa sacada fuera de contexto” y será la segunda vez que veamos a los dos detectives huir a parajes lejanos, desde la primera historieta publicada. Los chistes de estas historietas siguen el mismo esquema, y advertimos que las narices y los pies de los personajes comienzan a crecer desproporcionadamente. Las expresiones faciales siguen sin ser el fuerte de Ibáñez, que aprende a marchas forzadas, especialmente las de Mortadelo, que en la mayoría de las viñetas no tiene boca. En el nº 1419 del 14 de julio de 1058 aparece el primer cameo en la serie. Ibáñez rinde homenaje a su maestro y quizás mentor haciendo aparecer a Hermenegilda, que reclama a su novio perdido que, curiosamente, se llama Manolo… y al que describe de una manera que, o bien descarta rotundamente que se trate de Vázquez o le piropea de una manera sorprendentemente… irónica.
En la contraportada del nº 1422 observamos como los esfuerzos en la evolución gráfica de Ibáñez no se le dan un ardite a los responsables de la publicación, ni tampoco parecen importarles un bledo los esfuerzos de los aficionados cronistas del futuro, como el que esto suscribe, para trazar una trayectoria, pues publican una historieta de estilo primitivo (aunque estemos hablando en estos momentos de 8 meses de historia…), en la que volvemos a ver al Filemón de la mandíbula prominente, pero que nos sirve para comparar y ver cómo, efectivamente, esos pies y, sobre todo, esas narices estaban comenzando a crecer de lo lindo respecto a los primeros tiempos.En ese nº se publicaba la primera y penúltima historieta de Felisa y Colás. Las orejas de los personajes se limitan en todos los casos al exterior, o sea a la oreja en sí, sin trazo alguno en su interior.

Nº 1407, 21 de Abril de 1958

Contraportada del 1408

Nº 1416

Cameo de Hermeneglda el 14 de Julio de 1958, nº 1419

1422, 4 de agosto de 1958, historieta más antigua
Chistes de temática deportiva, estos publicados en el DDT nº 377 correspondiente a la misma semana que el Pulgarcito visto anteriormente, o sea, el 4 de agosto de 1958



Y ya que hemos visto esos chistes de temática deportiva, vamos a aprovechar para mostrar unos pocos ejemplos de los demás trabajos que estaba desempeñando Ibáñez en la editorial Bruguera.
En el DDT nº 335 del 17 de Octubre de 1957 vemos en la contraportada un chiste de Ibáñez en compañía de otros de Jorge, Nadal, Escobar, Raf, Cifré y Vázquez.

DDT 335

Ya en 1958, realizó varios chistes de temática deportiva que, dada su asiduidad y unidad temática, casi podríamos calificarlos de serie.

DDT 341

DDT nº 342 con la primera tira de Campeonio de Raf

DDT 343

DDT 345 y un anuncio del Meccano

Ahora nos vamos a centrar en dos fechas: ¿Qué otras obras de Ibáñez se estaban publicando en la semana del 2 de Enero de 1958, cuando vieron por primera vez la luz Mortadelo y Filemón?
En el DDT nº 349 publicaría otra serie más de estos chistes, centrándose en la figura del aficionado futbolístico. Debajo podemos ver una tira del primer Campeonio de Raf.  Además de un chiste de agencia de un autor que no identifico y aprovechando la temática deportiva de la página, un anuncio de la revista Dicen, revista deportiva barcelonesa de la editorial  Edeso en la que publicaba chistes Muntañola. 
DDTnº 349, 2 Enero 1958
Revista deportiva Dicen...


Y en ese mismo número,  en la contraportada, otro chiste acompañado de otros de Raf, Vázquez, Jorge, Peñarroya y Blanco. Este último es José María Blanco Ibarz, nacido en Barcelona en 1926, dibujante habitual del TBO en su segunda etapa, y sobre todo en la tercera, donde hizo una de las escasas series de esta revista, Los Kakikus. Blanco se caracterizaba por sus historietas protagonizadas por personajes pequeñitos (mira tú por dónde…), y que alcanzó gran popularidad al sustituir a Marino Benejam en La Familia Ulises nada menos que en 537 historietas y 7.936 viñetas según sus propias estadísticas durante una exposición homenaje que tuvo lugar en Casal Solleric de Palma de Mallorca en Octubre de 2011.
Contraportada del DDT nº 349
TBO 3ª Eoca con tira vertical de Blanco, una estampita e historieta de Muntañola

Portada del TBO nº 530 de la 3ª época con historieta de Blanco

Contraportada del TBO 774 de la 3ª época con la Familia Ulisise dibujada por Blanco imitando el estilo de Benejam

¿Y cuando nació La familia Trapisonda, la semana del 7 de Julio de 1958? En el DDTnº 373, otra vez los chistes deportivos, el anucio de dicen, la tira del primer Campeonio de Raf y unos apuntes de terminología deportiva escritos por Dini, o sea Armando Matías Guiu. En el Can Can nº 22 (revista cuyo nº 0 se regaló con el DDT en Febrero de ese año), publicaba una página de chistes sobre el amor. También ilustraba un cuento de Federico Galindo, escritor y  caricaturista que colaboró en La Codorniz a la sombra de Mihura, Tono o K-Hito a los que también acompañó en Gutiérrez, También escribió obras como El hombre que perdió el autobús o Los fantasmas no fuman.

Chistes de Ibáñez en el Can Can nº 22 del 7 de Julio de 1958


Relato ilustrado por Ibáñez. Tambien 4 chistes con Las Chicas de Carrillo

Dibujo de Galindo en el nº 5 de La Codorniz

Dibujo de Galindo en el nº 165 de Gutiérrez
Libro de dibujos de Galindo





Vemos como los dos personajes se van acercando cada vez más a su fisionomía definitiva, que será alterada desde entonces por la evolución del estilo de Ibáñez. En estos momentos, Filemón sigue siendo especialmente dominante, una especie de Leovigilda para la Hermenegilda que representa el carácter menos espabilado de Mortadelo. Las narices de los personajes son extremadamente grandes, siendo la de alguno de los secundarios de forma extravagante, y las orejas se dibujan en espiral. Mortadelo se sigue sacando los disfraces del sombrero, pero cada vez más esporádicamente. Ahora le "aparecen" como nos tiene acostumbrados, como transformándose en lugar de poniéndose el disfraz. Ibáñez va cogiendo más soltura en el dibujo e incorpora cada vez más recursos estilísticos vazquianos (esa lengua que empuña un puñal en la penúltima viñeta del nº 1434, en el 1435 parece rendir homenaje al abuelo Cebolleta y en la segunda viñeta de la misma vemos una transformación diabólica de Filemón, mientras que en la segunda del 1439 vemos una avícola de Mortadelo sin disfrazarse en la primera del nº 1437 y en la del 1441 vemos esculturas genuinamente vazquianas... y así llegamos al último nº de Pulgarcito de 1958, el 1443 publicado el 29 de diciembre . A lo largo de las siguientes páginas podréis apreciar esa manía de publicar las historietas sin orden, aleatoriamente. Veremos como cuando parece que Filemón abandona definitivamente el sombrero (cosa que si que ocurre durante esta entrega), en la siguiente vuelve a usarlo. Lo mismo ocurre con la pipa. Ambos adminículos desaparecerán definitivamente en 1959. E incluso, en el primer ejemplo de esta serie que os mostramos, nos encontramos con una historieta que pertenece a meses atrás, posiblemente "encontrada" en el fondo de un cajón y, cómo no, aprovechada, en que vemos a ese Mortadelo aún excesivamente adormilado y a un Filemón con mandíbula prominente, característica que habían sido dejadas atrás en las primeras entregas, allá por Abril. Y en la del 1432, de Octubre de 1958, aparece el segundo cameo de la historia de los futuros agentes de la TIA: los mismísimos Sherlock Holmes y John Watson  que en origen quisieron ser Mortadelo y Filemón, si no hubieran nacido en España y en Bruguelandia como parodia de estos.
nº 1432 con Sherlock Holmes y Watson

Nº 1433, los disfraces de Mortadelo, fuente de problemas

Nº 1434, con la joya escondida en un lugar inoportuno. Se comienza a notar la influencia de vázquez. Se insinuan las orejas en espiral. Narices y pies enormes

Nº 1435 ¿Homenaje al abuelo Cebolleta?

1437

1438, animales que se hacen grandes, como en El Alimento de los dioses... ¿O como en el Sulfato Atómico?

Contraportada del 1439, con claras influencias de Vázquez cada vez más pronunciadas

Nº 1440, la primera historieta en bitono

15 de Diciembre de 1958. Las orejas completamente en espiral, pies grandes y narices enormes y extravagantes, como la del indio de la última viñeta

1422, trama tipo Hermanas Gilda

1423, otra trama tipo Hermanasa Gilda en el último Pulgarcito de 1958

Historieta del Pulgarcito 1415, 16 de Julio de 1958. La primera vez que Filemón acaba con sus huesos en la cárcel y Mortadelo va a visitarle disfrazado.




El regreso de los magníficos


¿Y qué ha estado ocurriendo mientras alrededor de Mortadelo y Filemón en la revista que les ha visto nacer y crecer? ¡Casi ná!
Ya hemos visto esa avanzadilla que supuso la (corta) serie Pituca y su Perro de Escobar. Pues en el nº 1423, los lectores de Pulgarcito se encontraban con una agradable sorpresa, menos llevadera suponemos para su protagonista, pues volvía de su aventura fuera de La Casa con un desengaño bajo el brazo. En este nº se publicaba la primera historieta de Don Pío, de Peñarroya, a su regreso a Bruguera.




El retorno de Don Pío y Peñarroya en el Pulgarcito nº 1423


 Y en el número siguiente el 18 de Agosto de 1958, tras la portada del Pulgarcito nº 1424 protagonizada por Pascual, criado leal, nos encontrábamos con el resto del personal ex disidente, excepto Giner. Suponemos que esto causaría cierta inquietud a los que se quedaron como vimos y leímos en "El invierno del dibujante" del valenciano Paco Roca. En este número también se iniciaba la publicación de otra de las series más conocidas de Nené Estivill: La terrible Fifí. Se publicaría inicialmente en un formato de 2/3 de página en la sección “En serio… y en broma”, donde en el número anterior habían aparecido los breves “Felisa y Colás”. Entre esta aparición y los retornantes, que demandaban su espacio, es muy posible que hallemos la explicación a la efímera vida de la pareja de aldeanos.


Portada del nº 1424 del 18 de Agosto de 1958, el retorno, un nº para la historia.

El regreso de Escobar con Carpanta

... y con Petra

La segunda historieta de la rentrée de Don Pio

El retorno de tribulete

Vuelve Gordito, a 273 de página en "En serio..."

y "..En broma" el debut de La Terrible fifí

Vuelve Carioco, de Conti




3 comentarios:

  1. ¡Cáspita! Es una evolución de los tebeos españoles durante el final de los años 50. Es una incursión de una medida adecuada.

    Con lo que dices aquí podemos estar dándole al cacumen durante un par de lustros.

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  2. Pues es el primer capítulo... En algún momento a lo largo de los meses venideros, el segundo, de lo que personas como tu y sus comentarios y disquisiciones en sus propios blogs y nuestro común foro sois los verdaderos responsables.

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  3. ¡Santos evangelios, Mateo! ¡Nuestro Manolito —digo, Alfonsito— se nos ha vuelto un erudito!

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