lunes, 25 de julio de 2011

Angel Siseñor (2)

Una vez mas aparece una entrada en este blojjj con números redondos. La nº 300. Y esta vez lo vamos a celebrar con pocas palabras; tan sólo dos. Las mismas y únicas que repitió constantemente durante doce años aquel individuo de aspecto anodino, mediana edad, vestido con traje negro, camisa blanca y pajarita, nacido en 1953 para El DDT (que antes era El DDT contra las Penas y acabó siendo DDT). Creado por Manuel Vázquez Gallego, este personaje, que sin ser calvo tenía cuatro pelos, y ninguno de ellos de tonto, basó su existencia en sobrevivir a ella pronunciando únicamente esas palabras respetuosas y aquiescentes, y obligado por ello a vivir bajo... palabra. Parece que a veces decía mas que lo que alcanzábamos a oir, en este caso a leer. Aparte del doble sentido que esta frase pueda tener, que la tiene, pues Ángel Siseñor era, como su creador, un tipo subversivo, subversivo del humor también, parece ser que los que compartían sus historias le oían más que nosotros, como podreis ver más abajo en la historieta de la vela.

El personaje también compartía, esta vez páginas, con los Diálogos para Besugos de Armando Matías Guiu, con frases del mismo autor, que llamaba "Pensamientos Mentales",  con entrevistas de El Repórter Tribulete a celebridades, reales o ficticias, incluído el mismo padre de la critatura (de las dos, Ángel y Tribu), publicidad y chistes variados, siempre a un costado de la página, derecha o izquierda, daba igual. Dependía de la maquetación. La cosa era que Ángel Siseñor siempre tiraba más hacia el centro. El centro del tebeo, según lo abrías.

También compartió página con Mi Tio Magdaleno (el de Conti), pero su compañero más fiel y duradero, o al menos el que más recuerda este pobre escribiente, pa servirles a tos ustedes, fué uno de esos tipos bajitos de grandes barbas de Schmidt con nombre de monje ruso; Rasputín.
Decir sólo Si Señor durante 12 años es duro.Por eso hay excepciones que rompen la regla, pero tienen consecuencia o explicación.En el n° 283 de El DDT (1956), el pobre emite un sonoro "¡No, señor!"que, acaba llevándole inmediatamente al psicoanalista,o en el DDT nº 144 donde habla más que nunca en su vida, pero como lo que hacía era intentar cobrar nada menos que a Vázquez una deuda, que sepamos, jamás volvió a abrir la boca para decir nada que no fuera su eterna letanía. 

Hay que ser un genio, como poco, para sacar adelante durante más de una década historietas en las que el personaje principal solo diga Si Señor. Más aún que si las historieas fueran totalmente mudas. Por si hacía falta aclararlo, Vázquez lo era. Mudo no. Genio. Y también lo era Ángel Siseñor para sobrevivir durante tanto tiempo diciendo tan poca cosa, que mucho era, aunque le costara a veces acabar encarcelado, arruinado, apaleado, vituperado o mal casado. Tambien acababa enriquecido o encumbrado, y desde luego, por encima de todos, a los que siempre dejaba epatados.  Igual intentaba caer a todo el mundo, por lo que siempre decía que si señor a todo, pero desde luego, jamás mentía. Aunque sí que le creció la nariz, aunque esto fué consecuencia de la evolución gráfica del estilo de su padre.

Ángel Siseñor salía en los periódicos del Universo Bruguera por sus inusuales logros. Su vida era surrealista y convertía en realidad (realidad brugueriana) los juegos de palabras más peregrinos. También sobrevivió a la chimpaización, pues le dibujaron otros, pero en aquellas ocasiones, Bruguera tenía la decencia de no añadir el "por Vázquez" al título de la historieta. Sólo Vázquez supo transmitir con Don Ángel (que ya tiene una edad, seamos respetuosos) esa insubordinación a la lógica, esa rebeldía ante la realidad. Con un humor inteligente, de ese que muchos califican de adultos, e irónicamente, Don Ángel dejó de ser publicado en El DDT en 1964, justo cuando la cabecera fue rebautizada como DDT y publicada a un formato mayor como revista para adultos

Pero Don Ángel, que también naufragó en alguna de sus cortas historietas, siempre acababa saliendo a flote, y sobrevivió hasta el final de Bruguera, aunque fuera en forma de reediciones en toda la plantilla de revistas de la Editorial. Y más allá, pues fué reaprovechado por Ediciones B. (La del grupo Z. Ah!)

Y aquí acaban estas pocas palabras, con tan inestimable compañía para celebrar los 300 postsss de este vuestro blojjj, que completan  las ya escritas en sus inicios inciertos y dubitativos en este enlace.

Y ahora os dejamos con lo bueno.


¡Si señor!








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