sábado, 30 de abril de 2011

Cosas de Familia: Pepe el Hincha

 
En estos días en los que se produce un hecho inusitado que inunda todos los medios de comunicación, y aunque no se produjera, el tema central de este hecho seguiría inundándolos, no me queda más remedio que hablar de esto, más que nada para no quedarme fuera de juego. La expresión es adecuada, ya que me estoy refiriendo a los múltiples enfrentamientos que están teniendo lugar a la hora de escribir esta entrada…

-¿En Libia y demás países árabes?

Bueeeno, sí,  pero yo iba hacia algo más liviano, algo que al ciudadano medio le hace olvidarse de los problemas que le acucian y de la crisis que nos está machacando vivos. Y es que hace un par de años ganamos la Eurocopa de Futbol, el año pasado el Mundial y… Oiga, ¿Se ha fijado en lo curioso de este fenómeno? El aficionado medio jamás ha pisado un campo de césped para practicar este deposte más allá de partidillos de patio de colegio, entre casados y solteros,etc, pero en el momento en el que se identifica con 11 tipos de que jamás le han visto, que cobran sueldos millonarios (o más), se incluye a sí mismo en los logros o fracasos de esos jovenzuelos…

-No me lo puedo creer, ¿Va a hablar usted de…?

Si. Es que como cada vez que conecto el televisor me recueran que el Madrid y el Barça están jugando tantos partidos y tal, pueeees. Si, Voy a hablar de…

El fútbol
Con esto me topé yo con el fútbol


Es un deporte que enfrenta a dos equipos. Cada equipo está compuesto por 10 jugadores, un portero y 7 suplentes. Se saca desde el centro del campo. El juego consiste en que cada equipo tiene que intentar meter gol en la otra portería, y no dejar que le metan en la suya. Un gol (del inglés goal; meta, objetivo) es el hecho de marcar un tanto o punto que es el objetivo del juego en varios deportes. En el fútbol, un gol se marca después de que una pelota cruce completamente la línea de meta, dentro de una portería, es decir, entre los postes laterales y el travesaño.

-No es posible que esté usted haciendo esto…

Cada 4 años, Mortadelo y Filemón tienen tarea

Forges y su visión de los Mundiales

Una generación entera quedó marcada por esto


El fútbol se introduce en España a través de trabajadores inmigrantes, especialmente británicos, pues de allí venía este juego, hacia finales del siglo XIX. Fueron los ingleses de la minas de Riotinto, en Huelva, los que disputaron los primeros partidos, hacía 1870. Estos mineros crearon, en 1878, el que seguramente sea primer club español, el Rio Tinto Foot-Ball Club. Esta sociedad, sin embargo, no fue inscrita en ningún registro, por lo que no ha quedado constancia legal de su existencia.

-Venga, deje ya la Wikipedia tranquila, que esto no es lo suyo…

Aquellos campos interminables, partidos que duraban semanas...
Porquinho, de Àlex López
Eric Castel, de Raymond Reding y Francoise Hughes


La Historia de los Mundiales, de Víctor Giménez

Madre mía!

El primer club de fútbol español legalmente establecido es el Huelva Recreation Club (actual Real Club Recreativo de Huelva), fundado el 23 de diciembre de 1889. Con la llegada del siglo XX los clubes de fútbol empiezan a proliferar por todo el país. La rápida multiplicación del número de clubes de fútbol impulsa la creación de las primeras asociaciones (la Football Associació de Cataluña, creada el 11 de noviembre de 1900) y las primeras competiciones. Así, en 1902 nace la primera competición a nivel nacional, la Copa de la Coronación, embrión de la actual Copa del Rey de Fútbol. La Real Federación Española de Fútbol no nacería hasta 1913 y la selección española disputó sus primeros partidos con motivo de los Juegos Olímpicos de Amberes, en 1920.

Y así hasta nuestros días; por culpa de unos inmigrantes, España se vio invadida por la mayor plaga de nuestros días. Si sacamos esta frase de contexto, ya la hemos liado, pero aquí no hemos venido a hablar de esto. Ni me voy a pronunciar sobre qué equipo despierta mis simpatías, ni si hay alguno que las despierta, pues en ningún momento he dicho que me guste el fútbol. O que me deje de gustar. Y lo de plaga no es ninguna pista. Es un hecho.

Alineación de Barrabases, comic chileno

Olimán de José Pérz Fajardo, Ed. Maga

El partido del domingo...

La primera página de Barrabases
Curro Corner de Ozeluí, en El Jueves

Ronaldinho Gaucho de Mauricio de Sousa
El fútbol de Disney a la italiana (o sea, el calcio, que dicen que es bueno para los huesos)

Chiste de Erlich

Forges


Si es que... así cómo se van a tomar en serio los tebeos

La mascota de Argentina también tuvo sus momentos de "gloria" tebeística


Uno de los dibujantes que han ido presidiendo este blojjj estaba totalmente infectado por el bichito balompédico. Además, padecía tabaquismo. Pero es que en aquella época, el ir al fútbol sin un buen veguero era como que no te gustase que a los toros llevara la chiquilla la minifalda. O algo así. Es que cuando hablo algo de lo que no se…

-¡Acabáramos! Vamos a lo que vamos, ¿No?

Hablaré pues de lo que sé, no mucho, pero sí de todo un poco. Y es que el gran aficionado al deporte nacional, y no me estoy refiriendo a envidias, insultos, pelotazos… ¿o si? Bueno, que estoy intentando hablar del Castellonense José Peñarroya, creador de varios personajes cuyas andanzas se movieron siempre en este entorno: Grrr.../Brrr... ¡Cómo está el deporte! por don Berrinche, Cosas del deporte, Quinielo Futbolínez o su personaje más singular en este sentido.




Pepe, el hincha, aparecido en el año 1962 en las revistas DDT y Tío Vivo, cuyo origen está en la gran afición futbolera de Peñarroya. Pepe el Hicha está a medio camino entre la serie familiar y las peripecias oficinescas, lugares estos donde se libran partidos tan importantes como en el terreno de juego: por un lado, Pepe soporta todos los lunes a sus compañeros de trabajo, hinchas del “Menisco F.C.”, el eterno rival del equipo de sus amores el “Pedrusco F.C”, el eterno perdedor y “pupas” de la liga. Por otro lado, la sufrida esposa  se Pepe y su hijo, Quique o Carlitos, que no tenía nombre fijo,  le acusan de quedar relegados a un segundo plano, después del deporte rey. Haga lo que haga, el destino de Pepe es perder, igual que su adorado “Pedrusco” semana tras semana. Pepe es un señor convencional, como demuestra su siempre correcta vestimenta. Es tranquilo y buena persona, pero algo parece cambiar en su interior cuando acude a la pasión de su vida, al estadio a contemplar a su equipo, entonces puede llegar a transformarse en un furibundo hincha y perder sus buenos modos.
Don Berrinche, comentarista deportivo

Chistes con temática deportiva de Peñarroya
Escobar, gran amigo de Peña, también gustaba del deporte. Antes de Pepe El Hincha estuvo El Hincha Pepe
Atípica historieta increíble en que Pepe reniega del Pedrusco

Pepe en camiseta del Pedrusco de once varas

Pepe representa al español medio de la época, que solo se preocupa de lo que le permiten preocuparse, o sea, el fútbol. No hay que olvidar a falta de otras cosas en qué entretenerse a causa de la coyuntura dictatorial que nos gobernó durante cuarenta años, el balompié se convirtió en centro tertulias futboleras después de cada jornada liguera.  No había (y esto se mantiene hoy en día) contertulio que no creyera que su equipo favorito era el mejor, ni que pensara que sabía más de fútbol que el resto de sus camaradas. A todos nos suenan nombres legendarios de aquellos años: Ramallets, Kubala, Di Stéfano, Luis Suárez, Zarra, Gento, Puskas, Gaínza, Iríbar, Amancio...




Discusiones futboleras

Cambios de opinión como de camiseta
Defendiendo el honor pedrusquil


Violencia antideportiva fuera del terreno de juego


Una frase fue creada en el siglo I por el poeta romano Juvenal y se encuentra en su Sátira X. En su origen describía la costumbre de los emperadores romanos de regalar trigo y entradas para los juegos circenses como forma de mantener al pueblo distraído de la política. “Panem et circenses” (Pan y circo) describe la práctica de un gobierno que, para mantener tranquila a la población, provee a las masas de alimento y entretenimiento. El Generalísimo frotose las manos satisfecho cuando en el mundial de Brasil de 1950 España se deshacía de Inglaterra con el gol de Zarra narrado por Matías Prats padre y, encima, el Real Madrid ganaba cinco copas de Europa de una sola tacada, y otra más de propina algunos años después, y en 1964, en Chamartín, España conquistaba la Copa de Europa de Selecciones Nacionales ante la URSS. Algo similar estará pensando más de uno de Zapatero y el buen estado de forma del fútbol español en el momento de escribir estas líneas.
Pero la Dictadura no pudo evitar que las rivalidades entre ciertos clubes del país albergasen criterios políticos claramente incompatibles con la filosofía del Movimiento: centralismo, periferia, nacionalismos... Sin embargo, el régimen sí fue capaz de aprovechar la coyuntura para canalizar las frustraciones colectivas a través de este juego. Y también para obtener  pingües beneficios del asunto, por medio de un invento que respondía al pomposo nombre de Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo-Benéficas, organismo que desde el año 1946 se encargó de controlar cada fin de semana las apuestas sobre los resultados de los partidos de fútbol, tal y como señala Juan Eslava Galán en su obra ‘Los años del miedo’. "Las quinielas – escribe el autor jienense -, una invención que pronto se va a convertir en la gran pasión de los españoles. Incluso el Caudillo juega su boleto semanal".






Pepe, íntegro con su equipo
Ya debería saber eso de que "al enemigo, ni agua"

Es peor el remedio...

Esposa caada con el Pedrusco

Lesiones efusivas

Tanto para nada

Las quinielas

Esos chaqueteros...


Las historietas de Pepe El Hincha se desarrollan en el ámbito de los partidos oficiales, en el domingo a domingo del club de sus amores y sus dolores, y de los amistosos. Pepe, vive de la bufanda, del puro, del fichaje del crack desconocido, de los desplazamientos para ver a su equipo jugar fuera de casa, del estandarte del club y de sus frustraciones deportivas.  En Pepe el Hincha, el fútbol se plasma con toda su crudeza de liga regional, con goleadas de escándalo, entradas brutales, fichajes de baratillo y birlados, linchamientos de árbitros. . Peñarroya dibuja "Pepe el hincha" como si fuera un fresco en el que plasma a través del fútbol lo que Goya hiciera con los toros, y no pienso apostillar con la manida “salvando las distancias”.
El experto en fútbol no es experto en nada

Amistoso entre enemigos

Para jugar bien se necesita concentración

Los Fichajes

Si no es de fútbol, de algo habrá que discutir

Los desplazamientos

No se le puede hacer nada peor
De árbitro y apuñalado por la espalda.

Eso sí, al llegar a casa le esperaba la sufrida esposa, esa misma que ahora le acompaña a los entrenamientos para conseguir siquiera olfatear a Messi o Cristiano Ronaldo. Menos mal que los tiempos han cambiado…a base de maquillarlos.


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