martes, 12 de febrero de 2013

Reflexiones demagógicamente miajillísticas

Gurtel, Bárcenas, sobres, desahucios, crisis, banco malo, corrupción, ERE, Ana Mato, rescate, Arturo Fernández, paro, BCE, recortes, austeridad…
Todos sabemos lo que significan estas palabras y algunas más. Desgraciadamente  han pasado a formar parte del vocabulario usado diariamente. Como parte positiva, el vocabulario del español medio se ha visto enriquecido. Como parte negativa, en ese mismo supuesto, del vocabulario de todos van desapareciendo conceptos representados por palabras más esperanzadoras y positivas. Antes de ir al grano, permitidme:
¿Cómo se puede pedir austeridad y ganar tanta pasta? Miradlo así, ellos pueden ser austeros, se lo pueden permitir. La mayoría de nosotros no podemos ser austeros por definición, pues tenemos que dedicar todos nuestros escasos recursos a sobrevivir!!!
Nos piden ser austeros.
Ser austero se define como:
Severo, rigurosamente ajustado a las normas de la moral. Moral no es que haya mucha, cada vez cunde más la desmoralización. ¿Entonces nos están pidiendo que nos animemos, como haría cualquier amigo? Ah, que no se está hablando de la moral como estado de ánimo, sino al conjunto de normas no escritas (por tanto no sometidas a jurisprudencia, como aquello que ellos han hecho con los sobres y demás escándalos, que no será ilegal, pero si amoral. La manipulación del lenguaje: hasta que no se legisle, las descargas ilegales no son ilegales según la legislación vigente, así que dejen de una vez de utilizar este adjetivo, corcho!!!) Conjunto de normas no escritas, decía, que conciernen al fuero interno, a las acciones humanas en orden a su bondad o malicia… Entonces peor me lo pones.
Algo austero es también algo agrio, astringente y áspero al gusto. No es aplicable a no ser que de repente ellos se hayan convertido en caníbales, cosa que no sería de extrañar, pues bastantes cosas se nos están comiendo, pero no tendría sentido; están tan acostumbrados a prebendas  y favores, a la buena vida a fin de cuentas, que al menos tendrán el paladar desarrollado y nos pedirán, en todo caso, que vayamos adecuadamente sazonados y tengamos buen sabor. Lo de astringente ya dependerá del estado del aparato digestivo de cada uno; si van sueltecillos, vamos.
Austero significa también retirado, mortificado y penitente. No está mal, nos piden lo que nosotros les estamos pidiendo, exigiendo fútilmente, casi rogando, a ellos. Ojo por ojo, quien a hierro mata..., etc.
Aunque seguramente se refieren al carácter de austero como sobrio, morigerado, sencillo, sin ninguna clase de alardes.
Pues a eso íbamos.
Sobrio, no hace falta pedirlo porque no queda dinero para darse a la bebida, y para el que se de a ella para olvidar, que no coja el coche; en su sentido de templado, moderado, para que no nos salgamos del tiesto y les demos su merecido, y en la acepción de que el austero carece de adornos superfluos, es aplicable la falta de dinero para adquirir complementos.
Morigerado (Bien criado, de buenas costumbres), serán capaz de dudarlo los muy…
¿Sencillo? Que no tiene artificio ni composición. Sin comentarios.
¿Sencillo? Que tiene menos cuerpo que otras de su especie. Cuestión de genética, eso no estamos capacitados para modificarlo una vez estamos nacidos, ni ellos, los malnacidos tienen derecho a pedirlo.
¿Sencillo? Que carece de ostentación y adornos. Ya hemos hablado de los complementos y la falta de posibles.
¿Sencillo?  Dicho del estilo: Que carece de exornación y artificio, y expresa ingenua y naturalmente los conceptos. Expresémoslos con claridad, entonces, pero luego ellos se quejarán y nos llamarán indignados perroflauta…
¿Sencillo?  Que no ofrece dificultad. Este está claro. Eso quieren ellos, por supuesto.
¿Sencillo?  Dicho de una persona: Natural, espontánea, que obra con llaneza. Si piden espontaneidad, que luego no nos echen a los perros ¿no? Naturalidad, más de uno tendrá ya que practicar el naturalismo. Y la llaneza nos viene impuesta, no hace falta pedirla.
¿Sencillo?  Incauto, fácil de engañar. EL COLMO de lo obvio.
¿Sencillo?  Ingenuo en el trato, sin doblez ni engaño, y que dice lo que siente. Para mí que ellos quieren lo primero, rechazan lo tercero y esperan que nos creamos lo segundo en lo que a ellos se refiere.
¿Sencillo?  Dicho de una moneda: Pequeña, respecto de otra del mismo nombre, de más valor. Real de plata sencillo. ¿Está aquí implícito el regreso a la peseta?
¿Sencillo?  Disco fonográfico de corta duración con una o dos grabaciones en cada cara. Esto no tiene sentido, mas desde que estamos sobrepasando ya la era del mp3.
¿Sencillo?  Calderilla, dinero suelto. Esto SI tiene sentido. También nos piden aún más dinero.
Sin ninguna clase de alardes… y muchos en la cuerda floja, alardeando de equilibrio (presupuestario). Encima querrán que se caiga.
Por cierto, ellos son el gobierno (si, con minúsculas, para qué molestarse), siendo tanto los que están en el él como los que lo estuvieron y algún día volverán a estar. Ellos como terrible palabra, como concepto a extirpar para curar el mal, o al menos cambiar o medicar.

La cuestión es que hace nada ha salido un vídeo en You tube que se ha ido extendiendo como la pólvora por las redes sociales, acerca de la intervención de una joven en un congreso socialista que se está celebrando en Portugal, y ha sido acogido con parabienes, con albricias ante el atrevimiento de una joven que dice lo que todos pensamos a los políticos, aunque no estén en el poder sino en su año sabático (aunque cobrando y con gollerías). Las reacciones no se han hecho esperar, claro, y mientras algunos, el pueblo, están encantados con el mensaje de la muchacha, otros, los políticos, no tanto. Aparentemente.
Está claro que creemos lo que queremos creer, más bien lo que deseamos creer, y otras cosas ya no nos las creemos ni queriendo… o eso creemos.


Veamos; dependiendo del lado de la raya en la que nos encontremos, sacaremos una lectura no solo a este discurso, sino a cualquier cosa que se nos quiera hacer pasar por cierta. ¿Quién no ha pensado que esta persona, con toda su crítica, también ha dormido en ese hotel y posiblemente ha llegado allí en otro coche de lujo? ¿Por qué no ha renunciado a aquello que critica y optado o solicitado algo más humilde? ¿Y si lo que tenía era más humilde, llegaba en un coche más cutre y se alojaba en un hotelucho peor por ser de las juventudes, y lo que ha dicho lo ha dicho por despecho? ¿Y si ha aprovechado los lujos como medio para conseguir un fin, el poder decir lo que ha dicho sin injerencias por ser sospechosa de sedición? ¿Y si todo no es más que una maniobra política de un PSOE que hace aguas? ¿Y si todo es verdad?
Nos quedamos con el hecho, el mismo vídeo crudo y duro y así con todas las informaciones que nos llegan. ¿Hasta qué punto filtramos? Si nuestra ideología es afín al medio tendemos a creerle y a disentir del medio antagónico, lo cual es lógico, pero hasta cierto punto.
Tomando como ejemplo el famoso vídeo, las primeras reacciones observadas fueron las de la gente como yo, los de la calle o de su casa, que están entre medianamente hartos hasta brutalmente hastiados. Y todo el mundo compartió en las redes sociales el vídeo, yo incluido, congratulándose con el mensaje. Las segundas reacciones no las he observado hasta hoy mismo, y ya veían de analistas más o menos vinculados con la política, y me ha llamado la atención el casi unánime uso por una parte de ellos, los más vinculados, de un término: demagogia.
He pensado inmediatamente en qué es la demagogia, y he llegado a la conclusión de que es la palaba que los políticos usan para desprestigiar una opinión que cuenta con el apoyo palpable de la mayoría del pueblo, pero que no se pueden permitir el lujo de echar por tierra porque produciría una furibunda reacción por parte de quienes les van a votar, con el consiguiente desplome en las encuestas, ni tener el descaro de negar, porque parece evidente. Así que la estrategia a seguir será el desprestigio de la idea denominada ya como demagógica como primer paso, el calificarla de idealista porque hay mucha cosa complicada detrás que nosotros, pobres ignorantes, no comprendemos, pero que no tenemos que preocuparnos porque ya están ellos para explicarnos todo.
Ante todo, ¿Qué es la demagogia? Pues una palabra de origen griego que comparte raíz etimológica con democracia. Demos es pueblo. Y –cracia procede de cratos, que es gobierno. Democracia, gobierno del pueblo, pero también gobernar al pueblo... Gogia procede de agein, que es dirigir. Demagogia sería por tanto “dirigir al pueblo”. Sacad vuestras conclusiones, porque el mero hecho de utilizar la palabra demagogia implica el calificar a aquella persona contra la que se lanza el término de querer dirigirnos con sus palabras. Lo que pasa es que al manifestar esto, a su vez, están haciendo también demagogia.
La demagogia es el uso del discurso para dirigir a favor del demagogo la opinión popular, para lo que se utilizan múltiples recursos, apelando a las emociones, a la problemática más a flor de piel, en resumidas cuentas, a recursos retóricos y propagandísticos. La propaganda es el uso que la política hace de la publicidad, y la publicidad ha de transmitir un mensaje simple pero efectivo, por lo que el demagogo usa argumentos superficiales y fácilmente comprensibles que agitan la conciencia del que los recibe.. Serían las típicas promesas de las campañas electorales, cuanto más irrealizables (no por imposibles, sino porque se quedan en donde dije digo, digo Diego) mejor acogidas. Se utilizan mensajes claros con palabras que son conceptos amplios a los que se otorga un valor positivo, contraponiéndolos con otros negativos. Por ejemplo, paz-terrorismo. Son estrategias de marketing suficientemente estudiadas y llevadas a la práctica en las que seguimos cayendo o picando como besugos, porque a la hora de comer el cebo veremos (tarde) que siempre, al final, está el anzuelo, y este se clava dolorosamente. Una vez clavado vamos a tardar al menos cuatro años en desclavárnoslo, y antes de que nos hayamos desenganchado, ya nos están lanzando más cebos para los próximos cuatro años. Lo malo es que una vez desclavado, la herida puede tardar en curar, sobre todo si hay otro anzuelo que hay que volver a quitarse.
El demagogo utiliza estos medios con beneficio propio, sea este extensible a más o menos personas. Si no es extensible a nosotros, estamos oyendo a un demagogo. Si creemos que lo es (o realmente lo es) estamos escuchando a nuestro candidato, o al menos a la chica que decía lo que todos queríamos oír. Así, el demagogo arrastra a los convencidos a las urnas, o a la revolución, o a aceptar la justificación de un golpe de estado para acabar con la otra demagogia… En realidad con lo que se acaba en todos los caso es con la democracia, pues solo el pueblo podría acabar con la demagogia, pues hacia nosotros va dirigida. Utópico.
Tenemos que estar atentos a las falacias que tratan de colarnos como ciertas. En un anuncio de yogur o de crema regeneradora se utiliza mucho la figura del doctor Grimoler o los estudios de la Universidad de Pensacola, los supuestos avales científicos. También los nombres fantasiosos que suenan a ciencia y no son más que literatura fantástica sin base científica real. Es una manipulación del lenguaje a todos los niveles; se sabe de sobra qué palabras son positivas para utilizar en el discurso a favor del demagogo, y cuales son negativas y hay que evitar o dirigir contra la oposición. En un servicio técnico de ADSL se nos hablará, cuando preguntemos por qué no tenemos internet, de Incidencia, pues es una palabra menos negativa de lo que realmente estará ocurriendo, que será avería, marronazo o espérate que esto está imposiblemente jodido, y aparte se nos hablará de solución y brevedad + posible, palabras positivas. Para eso tienen unos argumentarios que los responsables de marketing y comunicación de la compañía de ADSL ha facilitado a la compañía que les presta el servicio de atención telefónica. Pues lo mismo ocurre con los partidos políticos. Recurrid a hemerotecas y revisad todas las grabaciones, vídeos etc. si os apetece, en las fechas inmediatamente posteriores a algún tipo de escándalo que afecte al partido que sea, y comprobad como absolutamente todos dicen lo mismo con las mismas palabras salvo algún ligero cambio en su ordenación en los políticos más audaces.
Esto también incluye manipulaciones del tipo “pretendida ignorancia” y jugar al despiste, así como el “anda que tu”. En entrevistas y ruedas de prensa que cada vez tienen menos de eso (se llaman Ruedas porque incluyen una ronda de preguntas tras las declaraciones, si no es una comparecencia como mucho) se da bastante un fenómeno según el cual al interpelado se le hace una cuestión sobre una situación engorrosa que ha salido publicada en periódicos, emitida por la radio e incluso por alguna televisiones. Partimos del supuesto, más bien cierto, que los medios tienen sus afinidades y habrán tratado la noticia dependiendo de por donde les sople el viento. Da igual. El compareciente, lo primero que dirá sobre la noticia que se le presenta en el cuerpo de la pregunta es que “se la han comentado”. Jamás la habrá leído, visto o escuchado en los medios de comunicación. Si tan alejados están de los medios, incluidos los afines que, en mayor o menor medida, se habrán hecho eco del asunto, aunque sea solo para quitarle hierro, imaginaos en qué mundo vivirán con respecto a los intereses y cuitas del pueblo, que de soberano, como mucho, alguno tendrá en su casa una botella de esa marca de brandy a medio terminar… entonces se juega al despiste, mediante una serie de circunloquios que desviarán el verdadero interés de la pregunta, que no es más que la respuesta a lo cuestionado, hacia otros derroteros mediante anuncio de supuestos logros, de pseudo-lucha contra casos similares, preferentemente de los contrarios, con lo que, de un tiro se habrán matado dos pájaros: la pregunta queda huérfana de contestación (nunca se contesta directamente) y se ha hecho apología de uno mismo denostando a la oposición. Anda que tu… si esto se da en un debate, el andequetuísmo es ya exacerbado. Tú eres un corrupto. Pues anda que tu. No, yo he construido un colegio. Pero fraudulentamente y recibiendo un sobre del constructor, y encima tiene grietas y pésimos materiales. ¿Ah sí?, pues no hablemos entonces del hospital que hicisteis vosotros. Ah, admites que hacemos hospitales. Si, bajo cuerda y con más sobres que en Gallina Blanca. Ad infinitum. Con palabras menos coloquiales y con mucha demagogia, claro. Se utilizan casos fuera de contexto que nada tienen que ver tratando de ocultar debajo de los mismos lo que no quieren que se vea. Y ya, si se recurre a la estadística, estamos acabados. No hay nada más manipulable que la más exacta de las ciencias exactas, las matemáticas. El secreto está en seleccionar los datos, de manera que los resultados son los que se quieren mostrar, ya que se han ocultado deliberadamente los indeseados. Un dato queda transformado a gusto del demagogo y justificado en forma de gráficos y porcentajes que además tienen el respaldo de que son números, y los números son la verdad. Y si por si esto fuera poco, siempre se puede recurrir a la demonización del contrario. Recordad a los indignados. Seguramente más de uno se mire al espejo. Se ha ido transformando esta palabra hasta hacerla despectiva, sinónimo de antisistema (otra palabra demonizada, pues es bueno ser antisistema si este es malo; uno puede ser pro Linux y anti Windows ¿Por qué el anti Windows ha de ser malo?), se les califica de perroflauta, sinónimo de vagabundo SIN rumbo, desnortado… Lo peor es que ellos mismos se creen esta tergiversación, pues cada uno, visto desde nuestro punto de vista propio, somos los buenos, pues para eso vivimos dentro de nuestro propio cuerpo.  Somos los protagonistas de nuestra propia película, los demás están fuera. Así, habiendo hecho que lo que no le gusta al demagogo sea visto como malo, se nos pone en una dicotomía, o se utiliza esto para demonizar lo que quiere desprestigiar, que también sirve. Es algo tan simple como presentarnos como cierto una cuestión de elección en la que solo va a caber el blanco o el negro, el sí o el no, y no se va a dar opción para el gris o el quizás. ¿Queréis ser libres? Venid conmigo. ¿Queréis salir de la crisis? Hacedme caso. En todo.
Por cierto, los grandes dictadores del siglo XX fueron grandes demagogos y utilizaron todas estas tácticas. Hitler fue un espléndido demagogo.
Aunque parece mentira, esto no es un secreto, está al alcance de todos. Las técnicas de manipulación ya hace tiempo que fueron descifradas, solo se van puliendo dependiendo del interés.
Las resumió el lingüista, filósofo, historiador, crítico político y activista estadounidense Noam Chomsky en este compendio que copi-pego, (de revistacomunicar.com) entre otras muchísimas cosas, pero estas son especialmente accesibles y extrapolables a multitud de campos. El profundizar en esto ya es cosa de cada uno, así como el ser capaz de filtrar adecuadamente la información. Si no tenemos acceso a los medios, podemos defendernos de lo perjudicial de ellos. Antes fueron los púlpitos de las iglesias, asambleas de ciudadanos al aire libre, el profeta en porretas que anunciaba el fin del mundo, el tipo de la tómbola con el perrito piloto, cualquier megáfono sirve. Hoy está claro que la verdad ha de ser anunciada por los mensajeros de la verdad, aquellos que alcanzan a todo el mundo para difundirla. Los mass media que les da voz, y les da la voz que quieren. Aún no se han hecho del todo con Internet los blogs, las redes sociales; por eso se afanan en legislar…

Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación

1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.
La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Una vez dicho esto, por si acaso, Chomsky describe su punto de vista como el de "los anarquistas tradicionales, con orígenes en la Ilustración y el liberalismo clásico”, y a menudo se identifica con el anarco-sindicalismo y el socialismo libertario. Advertidos quedáis, que incluso el que muestra la manera de manipular nos puede manipular.
En el momento de escribir estas líneas, Mario Draghi comparece en sesión informativa del Congreso de los Diputados a puerta cerrada. La información que se nos ofrezca, por tanto, no podrá ser contrastada. Según La Vanguardia, un portavoz del BCE ha declarado que el formato a puerta cerrada no es fruto de una imposición de la Institución comunitaria, sino de un acuerdo con el Congreso de los Diputados de España para favorecer el dialogo. Al mismo tiempo el BCE rechaza por completo su responsabilidad en la decisión de poner inhibidores para evitar la retransmisión de la comparecencia de Mario Draghi. Por cierto, que esto mismo pasó en el Bundestag. Según ABC, Fuentes parlamentarias han asegurado que el tipo de comparecencia ha sido impuesto por el propio banco central, que deseaba un formato similar al empleado por Draghi cuando acudió al Parlamento alemán.              
No obstante, el grupo Iniciativa per Catalunya-Els Verds ha publicado en su página web una serie de vídeos sobre la parte inicial de la comparecencia de Draghi, un discurso cuyo texto el BCE ha publicado también en su página web. El presidente del Congreso, Jesús Posada, ha lamentado esta actuación pero ha avanzado que no tomará medidas disciplinarias contra los diputados de esta formación que han publicado los vídeos. (El Pais). Los diputados del grupo de la Izquierda Plural Alberto Garzón y Joan Coscubiela ya han anunciado que contarán en Twitter y en tiempo real la comparecencia del presidente del BCE, lo que podría acarrearles alguna sanción por parte del Congreso (ABC)
Otra cosa que se decidía hoy es si se admite a trámite la recogida de más de un millón de firmas para reformar la ley anti desahucios. Todo parece indicar que el PP aprovechará su mayoría absoluta para impedirlo, lo que parece en principio desoír a más de un millón de personas que han hablado ahora aduciendo que representan a mucha más gente que hablaron en las urnas votándoles. Posiblemente un porcentaje indeterminado de esos votantes se están dando cabezazos contra la pared de la que en breve, en virtud de una ejecución hipotecaria, dejará de ser su casa. Posiblemente, entre esas firmas haya más de un votante del PP. El PSOE pedirá que se admita a trámite. Si por algún milagro esto ocurre, quedarán como los buenos de la película. Pero aquí está en juego el poder bancario. Así que el PSOE no votará a favor de una reforma hipotecaria, como el PP.
O eso se decía.
 ¿Ha podido al final la presión popular? (Del pueblo no de los populares) Seguiremos viéndolo. De momento parece que, al menos, se va a admitir a trámite para su votación.
En fin.

 ¿No me habrá salido algo demagógico este articulillo?

En breve, más tebeos, películas y miajillísticas aficiones.

Promesas...

Ahora eres tu quien ha de decidir si tengo razón o este artículo ha salido… demagógico.

2 comentarios:

  1. Grandísimo artículo, que he tardado muy poco en twittear, y grandísimo blog, al cual le dediqué una entrada en el mío el pasado viernes, y cada vez estoy más orgulloso de haberlo hecho.

    http://enricardonagarcia.blogspot.com.es/2013/02/comics-y-tebeos-blog-el-miajilla-vaya.html

    Aquí tienes a un fiel seguidor!

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  2. Me honras Enric, molter gracies. He visto tu blog y está muy maco, que siga la lucha.

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