viernes, 17 de junio de 2011

Películas de Dibujos animados: Ya está aquí Kung Fu Panda 2

Kung Fu Panda, dirigida por Mark Osborne y John Stevenson para Dreamworks, se estrenó en 2008.
La historia se desarrolla en el Valle de la Paz, un lugar ficticio de la Antigua China donde vive Po, un joven panda torpe y con sobrepeso que trabaja en el restaurante de fideos de su padre oca, el señor Ping. El es un entusiasta del kung fu, e idolatra a los Cinco Furiosos, los protectores del valle. Esta legendaria banda está compuesta por los guerreros kung fu Tigresa, Mono, Mantis, Víbora y Grulla, entrenados por el sabio panda rojo, el Maestro Shifu. Po se ve frustrado por su incapacidad de alcanzar el sueño de ser un maestro del kung fu,  pero cuando el destino quiere que Po sea el escogido para cumplir con una antigua profecía, se presenta la oportunidad de que todos sus sueños se hagan realidad. Se sumirá en el mundo del kung-fu para estudiar con sus ídolos, los legendarios Cinco Furiosos. Pero el vengativo leopardo de las nieves, Tai Lung, prepara un ataque. Po deberá defender el Valle de la Paz de la terrible amenaza.


Dentro de los muchos estrenos de películas de animación por ordenador que, desde hace años, han revitalizado el mercado cinematográfico de los muñequitos que cobren vida y hacen monerías en la pantalla, Kung fu Panda me pareció una mas, con sus momentos graciosos, pero nada digno de recordar. De hecho me planteo el volver a verla, pues tengo un recuerdo muy vago. De igual manera que tengo muy presentes Shrek, Toy Story ( y la tercera parte, sin duda de las mejores PELÍCULAS del año pasado, prescindiendo de si era de dibujitos o de personas reales), WALL-E, Up…, hay unas cuantas que me hacen pasar un rato divertido y luego caen en el olvido. Para mi, el estreno de una película de dibujos animados ha dejado de ser un acontecimiento; ahora ya me llama más la atención que se estrene una película de animación tradicional.
Parece que fue ayer cuando el estreno y demoledor éxito de Toy Story puso las gónadas por corbata  a los gerifaltes de la animación tradicional, quienes atinaban apenas a farfullar ininteligiblemente que esas producciones jamás tendrían el alma de la animación tradicional, que eran frías…  y entonces . Ahora mismo, esos mismos tipos andan produciendo desafortunados engendros por ordenador en una época en que eso es inadmisible. Eso está bien. Cada vez que aparece una producción de animación tradicional (que no sea japonesa) está obligada por fuerza a tener una calidad incuestionable, porque si no, se va a comer un mojón. En cambio, las producciones hechas por ordenador… lo mismo, pero no se comen el mojón, porque el público pica. Es que si no tienen calidad, da igual, porque están hechas por ordenador y son todas de Pixar, se ve que deben de pensar que va a pensar el público. Difícil es que una película de Pixar o Dreamworks no tenga calidad. La tiene, y a raudales, hasta el punto que cuando ya pensábamos que más allá no se podía llegar, parafraseando a Buzz Lightyear, uno de sus hijos más ilustres, no sólo te llevan hasta el infinito, sino que te llevan más allá.



Así que, si técnicamente estas grandes producciones son irreprochables, habrá que basar el baremo en lo que habitualmente se basa uno al juzgar una película. Cuando decimos de un film que menudos efectos especiales, o qué fotografía más bonita, pero ya, estamos hablando de un fracaso sin parangón. La película apesta. Pues entonces, nos tendremos que fijar en lo que cuenta y como lo cuenta, y si la película nos llega y encima nos hace pasar un buen rato, la película es buena. Y cuanto más nos haga sentir y mejor rato nos haga pasar, más se acercará a la categoría de Obra Maestra. Pues si esto es aplicable a las películas con actores, lo mismo para las de dibujos. Creo que va siendo hora de que seamos conscientes de que la animación no es un género aparte. Es simplemente otra manera de contar algo. Lo diferente es que los personajes están encarnados por actores ficticios, que no tienen vida más allá de la película, si exceptuamos a los de Bichos, que la rodaron y además tienen tomas falsas (TODO lo que se hizo después es una copia de esta idea original). La tangibilidad de Indiana Jones y de Woody para el público en general es la misma. Bueno, siempre podemos encontrarnos a Harrison Ford dando un paseo por Hollywood Blvd, y a Woody no (aunque si a tom Hanks, su voz), y en los estrenos y entregas de premios como los Oscars ®viste mucho eso de la alfombra roja y demás parafernalia, y los dibujitos de momento no pueden salirse de la pantalla, por mucha tecnología 3D que haya. Si una película con actores es de terror o de ciencia ficción o una comedia, ¿Por qué una de animación es… de animación? En el caso de Kung Fu Panda, es de artes marciales, como las de Bruce Lee, Jackie Chan, Jet Li o Sammo Hung. Pero teniendo en cuenta los toques de humor, ¿la enmarcaríamos junto a las de Stephen Chow? (Kung Fu Sion o Shaolin Soccer). Pues alguien saldrá diciendo que esas son películas de “chinos”, a lo que alguien amane de la corrección política apostillará que son películas asiáticas, y que eso no es un género. ¿Y la españolada? ¿Y la Black Exploitation? ¿Y el neorrealismo italiano? ¿Y el expresionismo alemán? ¿Y la madre que lo parió?



Es lo que pasa cuando se quiere etiquetar… Y todo porque hoy se estrena la segunda parte de Kung Fu Panda, titulada en un alarde de imaginación Kung Fu Panda 2, lo que no deja  lugar a dudas: se trata de la segunda parte de aquella película del 2008 cuyo argumento os he contado al principio de este post.
Kung Fu Panda 2 nos devuelve a Po y a los cinco furiosos en una nueva aventura en la que el recién coronado maestro del kung fu tendrá que enfrentarse a una nueva amenaza que planea conquistar china y eliminar todo rastro del arte marcial que utilizan nuestros protagonistas.
La cinta cuenta, en su versión original, con las voces de Jack Black (Po), Angelina Jolie (Tigresa), Jackie Chan (Mono), Seth Rogen (Mantis), Lucy Liu (Víbora), y David Cross (Grulla).

Esto va a suponer mucho merchandising basado en esta película para engordar los bolsillos de sus productores, en forma de muñecos, posters, mochilas, regalos comprando un menú infantil…parecerá que estoy en contra. Nada más lejos. Me encantan los muñequitos, los de esta película y muchos más, y solo lamento el no poder acceder a  ellos por falta de espacio físico en mi casa y, sobre todo, efectivo. Pero aquí haremos un repaso a los personajes, según el press-book.


PO

Recién liberado de sus tareas como aprendiz de fabricante de tallarines en la tienda de su padre, ahora Po es el legendario Guerrero Dragón. Pero, a pesar de todas las alabanzas, Po sigue siendo el mismo panda humilde. Como sigue siendo un fan, es más probable que se quede mirando con la boca abierta los movimientos de kung fu de los Cinco Furiosos, a que llegue a realizar alguno él mismo. Aunque está cumpliendo su sueño de luchar junto a las estrellas del mundo del kung fu, el viaje de Po no se ha terminado. El papel de Guerrero Dragón conlleva ciertas responsabilidades y retos a los que Po tendrá que hacer frente en su camino para convertirse en el mejor guerrero de kung fu que pueda ser.

Elegido inesperadamente para cumplir una antigua profecía y aprender kung fu junto a sus ídolos, los Cinco Furiosos, Po comienza a entrenarse con el maestro Shifu. Pero pronto queda claro que los estilos tradicionales del kung fu no sirven para un panda rechoncho que pesa 140 kilos. Shifu descubre que, para que Po pueda llegar a ser el Guerrero Dragón, tendrá que asumir su naturaleza inherente de panda y sacar partido de sus cualidades físicas…incluidas su generosa barriga y su trasero. Al final, Po crea su propio estilo, que utiliza como puntos fuertes lo que antes se percibían como debilidades.

TIGRESA

Tigresa es la más fuerte y valiente de los maestros del Kung Fu. Básicamente, tiene todo lo que cabría esperar de un héroe: abnegada, valiente, intrépida y, bueno, heroica. Hará cualquier cosa para salvar la situación. Siente una lealtad inquebrantable hacia Po y lo que representa como Guerrero Dragón. Pero, tras su apariencia estoica e inflexible, hay una gran compasión que los demás a menudo no perciben.

El estilo Tigre tradicional es potente, fuerte, firme y agresivo. Tigresa golpea directamente y sin vacilar, utilizando su velocidad, agilidad y energía para derrumbar las defensas de su oponente. Igual que lucha un tigre tradicional, Tigresa se agacha cerca del suelo. Es ágil, acrobática, elegante, lucha limpiamente y nunca utiliza sus garras.


MONO

Pícaro, juguetón y entusiasta, al Maestro Mono le gusta un buen chiste, pero su carácter jovial enmascara una gran capacidad y astucia para las artes marciales. Mejor conocedor de la vida callejera que el resto de los Cinco, el Maestro Mono sabe moverse por el a veces poco honorable mundo que hay más allá del Valle de la Paz.

El estilo Mono tradicional es acrobático, juguetón, cómico, impredecible, rápido y energético. Mono es el único de los Cinco que lucha con un arma, un bastón, arma muy conocida del templo de los monjes de Shaolin. Mono confunde a su enemigo golpeando a placer desde cualquier posición con rapidez, astucia, agilidad y emoción, con golpes de sus manos, sus pies y su cola que parecen venir de todas partes a la vez.

VÍBORA

Víbora es la más ‘maternal’ del grupo. Hay que mantener la cabeza fría y el corazón caliente para lidiar con las a veces conflictivas personalidades de los Cinco Furiosos. Pero que no te engañe su carácter amable. Víbora es una guerrera increíblemente rápida capaz de derrotar al enemigo más intimidante. Su poder reside en su fuerza, su naturaleza sinuosa, su precisión…ah, sí, y también está ese golpe mortal suyo.

El estilo Serpiente tradicional es flexible, fluido, amoldable, elástico y explosivo. La capacidad de Víbora de adoptar cualquier forma hace que sea casi imposible golpearla. Utiliza sus velocísimos reflejos para esquivar los golpes antes de contraatacar, y entonces, envolviendo su cuerpo alrededor de los miembros de su oponente para contraatacar con una eficacia mortal.

GRULLA

Grulla es el más pragmático del grupo. Reticente a recurrir a la violencia, es del tipo de aves que piensan primero y golpean después. A veces, la mejor táctica es una buena ocurrencia. Intentará evitar la pelea, si es posible… pero si no puede evitarla, hará todo lo posible por ganarla. Su máxima prioridad es la seguridad de sus compañeros de kung fu. Está dispuesto a arriesgar su vida para protegerles.

El estilo Grulla tradicional es natural, elegante, sin esfuerzo, fluido y equilibrado. En el estilo grulla tradicional, el luchador coloca la mano con la que golpea en una posición similar al largo y puntiagudo pico del ave. Grulla no utiliza su pico, sino que, en vez de eso, utiliza sus alas para hacer grandes movimientos circulares calculados para aprovechar la envergadura de sus alas. Al ampliar la zona del contacto, difuma la energía de su oponente, necesitando solo cien gramos de fuerza para contrarrestar mil toneladas de presión.

MANTIS

Puede que Mantos sea el más pequeño de los cuatro, pero nunca lo reconocerá. El chico tiene un clarísimo complejo de Napoleón: fuerte, rápido y bajito, tiene mal carácter y es propenso a ‘saltar’ al menor insulto. Nada puede infundir temor en el corazón de este valiente…excepto una mantis hembra. (Consulta con un entomólogo, y entenderás por qué).

El estilo Mantis tradicional es rápido, calculador, receptivo y preciso. El pequeño tamaño de Mantis y su increíble velocidad le hacen casi invisible a los ojos de sus oponentes, ventaja que utiliza con estupendos resultados. Además, Mantis posee una enorme fuerza, mucha más de la que correspondería a su diminuto tamaño. Sus potentes patatas traseras, con las que puede dar grandes saltos, y sus predadoras patas delanteras (o, como las llama Po, sus “cosillas”) son utilizadas como armas defensivas.


MAESTRO COCODRILO

El Maestro Cocodrilo fue antaño el jefe de la infama banda de los Cocodrilos Ladrones de Lana de Isla Cocodrilo, una banda de delincuentes de una maldad sin igual. Cualquier lo bastante tonto como para interponerse en el camino de Coco era eliminado con su legendaria técnica de la Cola Látigo del Terror, hasta el día en que Coco se cruzó en el camino con el Maestro Rinoceronte, cuyo kung fu demostró ser superior en la épica batalla que tuvo lugar a orillas del río Wa Su Li. Vencido, el Maestro Cocodrilo se preparó para morir, pero el golpe fatal nunca llegó.

El Maestro Rinoceronte le pidió a Coco que utilizara su destreza en el kung fu para hacer el bien. Coco se sintió tan conmovido por la compasión del Maestro Rinoceronte que abandonó su vida delictiva en aquel mismo momento. Recorrió China impidiendo injusticias y protegiendo a los débiles, y al final llegó sentarse al lado de Rinoceronte como miembro del Consejo del Kung Fu. Coco, fuerte como un toro y astuto como un zorro, es famoso por sus muchas victorias, una de las cuales fue hacer callar a los Tejones Bandidos que estaban hablando de su madre.

La leyenda del Maestro Cocodrilo se forjó gracias a su devastador empleo de la Técnica de la Cola Látigo del Terror, que ningún oponente era capaz de resistir. Eso, junto con su Caparazón Impenetrable, duro como el acero, hacía que el Maestro Cocodrilo fuera invencible en combate, hasta que se enfrentó al Maestro Rinoceronte y perdió. Famoso aún por sus muchas victorias, el Maestro Cocodrilo tomó el camino del bien, utilizando su kung fu para proteger a los débiles. Como miembro del Consejo del Kung Fu, el Maestro Cocodrilo es un maestro de kung fu reverenciado y respetado.

MAESTRO BUEY

El Maestro Buey es el mejor alumno del Maestro Rinoceronte. De niño, dejaba sus deberes sin hacer y se escabullía por Gongmen hasta el palacio para ver entrenarse al Maestro Rinoceronte. El Maestro Rinoceronte premió el entusiasmo del joven Buey enseñándole kung fu. El Maestro Buey llegaría a demostrar su destreza y bravura enfrentándose a los setenta y dos bandidos de la provincia de Cho sin nada más que sus manos desnudas. A menudo impulsivo, prefiriendo la acción a la contemplación, Buey es un reto constante para su antiguo Maestro. Pero también es un amigo fiel y un miembro de confianza del Consejo del Kung Fu, que protege a los ciudadanos de la pacífica ciudad de Gongmen.

Buey es un consumado estratega. Capaz de deducir el punto flaco de su oponente para derribarle. Los cuernos del Maestro Buey son su arma más mortífera, y los utiliza con destreza y bravura, capaz de hacer frente a decenas de atacantes a la vez. A menudo rápido en actuar, el Maestro Buey compensa su impulsividad con una gran lealtad hacia su maestro el Maestro Rinoceronte. Se sientan juntos en el Consejo del Kung Fu, utilizando sus mortíferas técnicas de kung fu para proteger a los débiles.

MAESTRO RINOCERONTE

El Maestro Rinoceronte, portador del legendario Martillo Nube, es el benévolo jefe del Consejo del Kung Fu, que protege la gran metrópolis de Gongmen. Rinoceronte desciende de una larga saga de maestros. Entrenó con su padre, el maestro Rinoceronte Volante, y se convirtió en una leyenda por derecho propio a liquidar a las Diez Mil Serpientes del Valle de Woe. Como jefe del Consejo del Kung Fu, es venerado por su sabiduría, su buen humor y sus buenas obras.

El Maestro Rinoceronte es él más venerado de todos los maestros del Consejo del Kung Fu. Utilizando el ataque imparable del legendario Martillo Nube, el Maestro Rinoceronte es capaz a enfrentarse a enormes a enormes cantidades a adversarios y salir victorioso. El Maestro Rinoceronte también tiene una Fuerza Irresistible. Cuando echa a correr, nada puede pararle. Cuando no está luchando o presidiendo el Consejo del Kung Fu, el Maestro Rinoceronte puede ser humorístico y una gran fuente de sabiduría.

MAESTRO SHIFU

Aunque ha sido ascendido al puesto de Oogway como jefe espiritual del Valle de la Paz, a Shifu le falta bastante para la iluminación. Aunque lo intenta de verdad, sufre bajo la presión y la responsabilidad de ocupar un puesto tan elevado. A veces…vale, casi siempre, las travesuras de Po son la causa de que su maestro se vaya a tomar una taza de té para tranquilizarse, y hacer un canto de meditación de ‘Paz interior…Paz interior’.

El maestro Shifu es el entrenador de todos los grandes guerreros de kung fu del país. Incluidos los Cinco Furiosos. Aunque es pequeño, Shifu es pura energía, ejerciendo la máxima fuerza con el mínimo esfuerzo, ejemplificado por su movimiento característico, la Llave de Dedo Wuxi, que tumba a un oponente con el toque de un dedo. El carácter esquivo de Shifu bordea el misticismo. Es capaz de aparecer donde menos se le espera en un abrir y cerrar de ojos.

SEÑOR PING

Puede que el señor Ping haya perdido a su mejor (y único) empleado por el bien del kung fu, pero no podría estar más orgulloso de su hijo el panda. De hecho, el señor Ping ha decorado la tienda de tallarines en honor de las épicas hazañas de Po. Pero como todo padre que se queda en casa, a papá le preocupa ser olvidado. Así que siempre haya ración extra de torta de judías para alimentar al Guerrero Dragón dondequiera que se detenga.

El señor Ping no lucha, pero hace unos tallarines estupendos y finalmente ha cumplido su sueño de vender tofu en su tienda, recientemente rebautizada “Tallarines y Tofu el Guerrero Dragón”. Al señor Ping le gustan tres cosas más que nada en este mundo: Po, los tallarines y vender tallarines. El hecho de que su hijo sea ahora el Guerrero Dragón permite al señor Ping deleitarse con las tres cosas que más le gustan, convirtiéndolas en una fabulosa oportunidad para hacer caja.

ADIVINA LA ANCIANA

Adivina ha sido consejera de los Pavos Reales, gobernantes de Gongmen, toda su vida. Es sabia y tiene el don de adivinar el futuro. Habla con acertijos y absurdos, que pueden ser fácilmente (y tontamente) ignorados por quienes no conocen su poder. Ha vivido bajo el peso de una sombría predicción que realizó hace años. Su salvación es un guerrero blanco y negro: Po.

Al igual que el señor Ping, la Adivina no lucha. Vence a sus oponentes con cariño y un buen sentido del humor. Su extraordinario don de la percepción le da información acerca de la verdadera naturaleza de cualquiera con quien se encuentre.

LORD SHEN

Lord Shen es hiper inteligente, extremamente letal y ardientemente ambicioso. Es una combinación muy inflamable. Su pasado le ha inculcado la idea de que le han engañado, y de que el mundo le debe algo. Tiene la intención de hace todo lo que pueda para conseguirlo, lo cual incluye inventar un arma diferente a todas las que el mundo ha conocido. Está decidido a acabar con el kung fu y a conquistar China. Eso hace que su camino se cruce con el de Po y los Cinco.

Aunque Shen es un consumado maestro de las artes marciales, confía más en las armas y la astucia. Es excelente en el combate con espada y oculta un montón de cuchillas entre sus ropas, que puede lanzar con velocidad de vértigo. En el combate, su hermosa cola se convierte en un miembro más, al que puede dar forma y utilizar para atacar o defenderse. Su estilo de lucha es a la vez elegante y letal.

JEFE LOBO

El Jefe Lobo y su banda antaño fueron guardianes en el palacio real de Gongmen. El único miembro de la familia real que se hizo amigo suyo fue Shen, el albino heredero al trono de Gongmen. El Jefe Lobo juró fidelidad al joven príncipe. Es el sirviente más leal de Shen, un gran estratega militar y su fiel pata derecha.

El Jefe Lobo compensa su falta de destreza en el kung fu con fuerza bruta y armamento superior. Es temido y respetado por el ejército de lobos bajo su mando. No le importa soltar una bofetada si la ocasión lo requiere, sobre todo si su oponente es más débil y está en clara inferioridad numérica.

GORILAS

Los gorilas son el músculo en el ejército del señor Shen. Si sus planes malignos requieren levantar objetos pesados, ellos serán los que lo hagan. La guardia personal de Shen se compone enteramente de estos poderosos (y con mucha fuerza) brutos, que están obligados a honrar a su maestro.

Los gorilas están familiarizados con el kung fu y son hábiles con las armas, pero rara vez los necesitan. Tan feroces y intimidantes, infunden tanto miedo en sus opositores que no suele hacer falta que entren en batalla. Increíblemente fuertes y ágiles, los gorilas son igualmente hábiles con las manos y los pies y son muy difíciles de derrotar.

La película, como vengo diciendo, y seguiré diciendo siempre… Ya veremos. O no. O yo que se…

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